Reconstrucción

El me toma de la mano y me abraza fuerte, mientras me besa la frente me susurra que el pasado no existe y el futuro lo creamos nosotros. En ese instante me devuelve la vida porque finalmente estoy donde debo de estar en el momento presente.

El es lo más innombrable que he sentido, pero sus caricias y su cariño son el arquitecto y la herramienta perfecta que reconstruye mi corazón que estaba en ruinas.

Si esto es el destino, diré que finalmente acabo el invierno y llego la más hermosa primavera. Mi brisa de abril.